domingo, 12 de enero de 2014

La maternidad de la A a la Z - F de Faro


Pasan los #azdelamaternidad y yo sigo rezagada. Pero sigo, che!



F de Faro





Un faro es una torre de señalización luminosa situada cerca de la costa o junto a ella, aunque en algunas ocasiones se encuentra situado dentro del mar a cierta distancia de la costa.
Los faros se ubican en los lugares donde transcurren las rutas de navegación de los barcos, y disponen en su parte superior de una lámpara potente, cuya luz se utiliza como guía. Desde el mar los barcos no sólo ven la luz del faro, que les advierte de la proximidad de la costa, sino que también lo identifican por los intervalos y los colores de los haces de luz, de forma que pueden reconocer frente a qué punto de la costa se encuentran. Algunos faros también están equipados con sirenas, para emitir sonidos en días de niebla densa, cuando el haz luminoso no es efectivo.
La palabra española proviene del griego antiguo φαρος (pharos, pronunciado /faros/ en español), nombre común cuyo origen es el nombre de la isla de Faro donde estuvo ubicado el célebre faro de Alejandría. En Argentina existen 63 faros a lo largo de toda la Costa Atlántica.


Además de los laberintos, rayuelas y oasis, los faros son otra de las cosas que desde siempre me llamaron la atención. Sus colores, sus historias, su función. 




Por ejemplo, el antiguo Faro de Alejandría, una de las maravillas del mundo, iluminaba la entrada de la ciudad sede de la biblioteca más importante de la historia de la humanidad. El faro era un símbolo. Pero su aporte no sólo era estético. Su luz, además, era útil para el intercambio que Alejandría mantenía con el resto del mundo. Se construyó en el siglo III a.C.. Su altura alcanzaba los 134 metros, altísimo e impactante para la época. Se mantuvo en pie 17 siglos, hasta los terremotos de 1303 y 1323.


En fin, ¿Por qué elegí la palabra faro? ¿Y qué tiene que ver con la maternidad? 

El faro de la maternidad



Yo creo que la maternidad es como un océano, por momentos apacible, por momentos tormentoso, con olas inmensas pero también con bahías calmas y paisajes preciosos. Navegar en sus aguas no es cosa sencilla y por muchos manuales que leamos "en la cancha se ven los pingos" dice el dicho. 

Cada madre es un barco distinto y no siempre navegamos por las mismas rutas lo que lo hace más interesante, más bien, un desafío. La relación con nuestros hijos es única e irrepetible. Es una expedición de ida. Nos internamos en el océano de la maternidad a veces sin rumbo fijo. Nuestra única brújula es la intuición. Pero lo bueno es que todas encontramos un faro en el medio del océano. Esa luz que nos señala el camino cuando creemos que la oscuridad se apodera de nosotras. Y en ese momento entendemos de qué va la cosa. Aunque más no sea un segundo de lucidez y luego vuelta a empezar. Nuevas aventuras y desventuras tormentosas nos esperan.



A medida que avanzamos mar adentro vamos construyendo en cada parada una torre luminosa sin darnos cuenta, como si dejáramos migas de pan para recordar el camino de regreso. Pero esas torres no sólo iluminan nuestro paso por los mares de la maternidad. Esos faros y sus destellos son los que dejarán huella en nosotras y en nuestros hijos.  Creo que todas las mamás vamos construyendo faros donde no los hay, y cada faro muestra una ruta o faceta distinta. La diferencia entre el océano y la maternidad, es que en esta última hay tantas rutas y faros como madres en el planeta.

El faro es ese símbolo de intercambio entre nosotras, nuestro bebé y el resto del mundo. Esa luz que brilla en todas y que a la vez proyecta las sombras más profundas. No obstante, al mostrarlas nos permite aceptarlas y dar vuelta la página, nos permite avanzar. La maternidad es búsqueda y aprendizaje constante. Y sólo por eso, vale la pena zambullirse!!! 





22 comentarios:

  1. La maternidad es un faro que te ayuda a encontrarte, pero que a veces no deja ver su luz del todo hasta pasado "un rato". y faro es también todo lo que la rodea, que la complementa: otras madres, otras facetas....

    Me ha gustado mucho, Pao
    besitos

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    1. Tal cual, Pauli! También lo veo así! Gracias, che!!!

      Besotes

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  2. Empezaste el año de forma Paoética, como la GENIA melancólica que eres, y una vez más has iluminado mi camino con este FARO que tanto tiene de la luz que ambas compartimos... Una vez más comparto tu visión, tu viaje y tu búsqueda... Y también llevo varios faros alcanzados en el tempestuoso viaje, a veces a la deriva, que muchas veces implica la vida y la maternidad. Quiero recordar las palabras de tú admirado Mandela... Debemos ser el capitán de nuestra alma y los dueños de nuestro destino. Y no perder nunca de vista la luz de un faro.
    Te aplaudo, te quiero y te admiro, ya lo sabes.
    Muchos besos, Dulci

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    1. Luci! Gracias por tus palabras, siempre le hacen bien a una, che! La cita de Mandela, viene como anillo al dedo para este post! Gracias totales...
      Te quiero, y mucho!!!

      Miles de besos, amiga!

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  3. ¡Me encanta tu Faro! Y no sólo porque en mi ciudad se encuentre el único Faro romano del mundo aún en funcionamiento (la Torre de Hércules :-D), sino porque me identifico mucho con un barquito que como no tenga cerca un faro potente que le guíe, seguro que se hace trizas contra las rocas.
    Un beso!!! :-)

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    1. Isa! No me digas! Cuando vaya a visitar tus lares me llevás a conocerlo!!! Me encantó tu metáfora y viene justo a colación del post de hoy!

      Besotes ;-)

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  4. Nuestra brújula es la intuición y el instinto. Totalmente de acuerdo. Me ha gustado eso de que es un camino de ida. Y así es. Avanzamos con ellos y a una velocidad desorbitada. A veces no nos da tiempo ni a rectificar a tiempo, seguimos caminando hacia adelante.

    Es la luz que nos guía desde que nacen. No es literal, pero cómo mecha gustado Pao!

    Ellos son nuestro faro y nosotras el suyo. Somos un faro mutuo.

    ¡Un besito, preciosa!

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    1. Gracias, Vero!!! Es cierto que avanzamos a velocidades desorbitadas y ni tiempo de rectificar pero no nos queda otra que seguir nuestra ruta!

      Un besito, panzona ;-)

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  5. Muy lindo! Me encanta como escribís, y lo digo enserio eh... no por quedar bien jajaja

    Pero, ¿cómo es esto? Maternidad de la A a la Z se puede publicar cualquier día? No era los jueves?

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    1. Hola, Vane! Gracias! En realidad podés publicar cuando quieras y enlazarlo los jueves al post de Vero Trimadre a los 30!

      Besos!!!

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  6. A mi también me encantan los faros....tienen un encanto especial, y que tu ahora, hayas buscado ese símil con la maternidad me deja loca!! cada vez que mire un faro...me acordaré de ti, y de tus palabras. Ha sido precioso.....
    Mil besos genia!!

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    1. Ay Lore! No me digas! Que linda coincidencia, che! Gracias miles!

      Besotes a montones

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  7. Que bonito faro en la maternidad! La verdad que es asi como lo cuentas, un mar en el que a veces el oleaje es fuerte o a veces esta en calma! Pero como tu dices merece la pena zambullirse. Besos amiga!!!

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    1. Gracias, Aida!!! Que bueno que te haya gustado!
      Besotes, amiga!

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  8. Boquiabierta m has dejado!!!!! Me ha encantado eso de que las mamás somos barcos, que gran comparación, una palabra y entrada estupendas!!! Con cada entrega te superas más y más

    Te quiero che!!!!!

    besotes!

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    1. Ay, Blanca! Gracias, preciosa! Me pone contenta que te haya gustado, che!

      Yo también te quiero!!! Besotes miles

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  9. Pero qué entrada tan preciosa! Me encanta las similitudes entre la maternidad y el océano, las madres y los barcos y el significado que le has dado a los faros. Siempre me gusta cómo hilando, hilando, nos guías por tu relato, pero esta vez yo también creo que te has superado.
    Realmente genial!
    Besotes!

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    1. Aru! Que bueno que te haya gustado! Gracias miles por pasarte siempre por acá, sos grosa, che!!!

      Besotes ;-)

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  10. ¿Qué añadir? Todo dicho en post y comentarios. Es una maravillosa metáfora (me encantan las metáforas). Viaje de ida, intuición como brújula y añadiría que esas otras mamas que a ratos navegan, como nosotras, medio perdidas en la inmensidad de estas agua, se alzan repentinamente y se convierten en faros que orientan al resto. Diferentes mamas emitiendo, intermitente y desacompasadamente sus destellos orientan a las demás.

    Yo descubrí la grandeza de la amistad entre mujeres cuando fui madre.

    ¡Un besote, Pao!

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    1. Nuria! Me encanta tu aporte, así lo veo y lo siento yo también. Las otras mamás se convierten en faros para nosotras y nos orientan! Gracias, che. Tu visita es siempre un mimo al alma. ¡¡¡Que suerte que pudimos cruzarnos en este gran océano!!!

      ¡¡¡Un besote enorme!!!

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  11. Como siempre ¡la cantidad de cosas que se aprenden contigo! Me encantan tus introducciones :)

    Me ha parecido precioso el modo en que has ligado la maternidad con un faro. Bello y cada palabra, acertadísima :)

    ¡Sigue, a tu ritmo, pero no nos abandones! :*

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  12. Pao!!! Extrañaba ya leerte!!! Me ha gustado mucho este post, porque a medida que va pasando el tiempo, miro atrás y me doy cuenta de que de esa madre primeriza insegura que era no queda nada :) He ido construyendo esos faros poco a poco, y ahora tengo la certeza de que cuando aparecen las dudas, esa luz, esa guía, no tardará en aparecer.
    Como siempre, muy linda esta reflexión. Te mando un abrazo.

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Me harías muy feliz si me dejaras un comentario, che!!!

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